Un hombre de unos 25 años pelo castaño, Pantalón de jeans, camisa negra gastada, suelta por fuera del pantalón. Su nombre es Guillermo Álvarez. Está sentado sobre un colchón viejo, gastado, el cuarto es sucio y oscuro. Se levanta, enciende un cigarrillo y se dirige hacia una diminuta ventana adornada por unos barrotes de hierro en la cual se detiene a observar el mundo exterior. En la calle hay a un niño jugando con una pelota de fútbol frente a la pared.
Por el pasillo se acerca Gutiérrez, un hombre uniformado, borcegos negros, pantalón y camisa azul, barba, bigotes negros, robusto, paso cansino, silba. Se acerca a la puerta de la celda, golpea con su bastón los barrotes y dice:
Gutiérrez:_ Álvarez, llegó tu hora._
Álvarez se levanta, tira el cigarrillo a medio fumar, lo apaga con el zapato, tira el humo, suspira y comienza a caminar hacia la salida. El guardia abre. Álvarez lo mira y dice:
Álvarez:_ Gutiérrez ¿puedo hacer una llamada antes? _
Gutiérrez:_ Te están esperando todos Álvarez no jodas. _
Álvarez:_ Vamos Gutiérrez por una vez, póngase en mi lugar. _
Gutiérrez:_ ¿Ese es tu último deseo?_
Álvarez:_ ¿Hacer la llamada?_
Gutiérrez:_ No, que yo me ponga en su lugar, vamos hombre despierte. Claro que hablo de la llamada. _
Álvarez:_ Si, claro_
Gutiérrez:_ Con ustedes es siempre lo mismo, vamos rápido._
Gutiérrez esposa a Álvarez lo toma por el brazo izquierdo y comienzan a caminar por el pasillo. Llegan a una reja en la cual Gutiérrez hace una seña con la cabeza a otro guardia para que abra. Lo mira y le dice:
Gutiérrez:_último deseo. Llamada telefónica.
Llegan al final del pasillo donde hay un teléfono público. Gutiérrez lo mira a Álvarez:
Gutiérrez:_ Dale, ahí tenés. _
Álvarez con las manos esposadas se palpa los bolsillo lo mira a Gutiérrez.
Álvarez:_ Gutiérrez... ¿No tiene 20 centavos?__
Gutiérrez:_ ¿No querés que llame a tu mamita también?
Álvarez:_ De eso me encargo yo.
Gutiérrez:_ Así que el nene es mamero. Mami te extraño, mami ayudame. _
Álvarez cierra el puño. Gutiérrez lo mira, le apoya el bastón en el hombre y le dice al oído:
Gutiérrez:_ Relajate porque te vas a ir al otro lado antes de tiempo y sin hablar con mamita._
Gutiérrez revisa sus bolsillos. De uno de ellos saca dos monedas de diez centavos que se los da a Álvarez y le pregunta:
Gutiérrez:_ ¿Álvarez se le ofrece algo más?_
Álvarez:_ No Gutiérrez, muchas gracias. Adonde vaya, le prometo que voy a hablar bien de usted._
Gutiérrez:_ JAJAJA ¿Qué te hace pensar que vas a ir al cielo?_
Álvarez:_ Yo soy inocente. A mi me hicieron una cama. _
Gutiérrez:_ Si si, como la mayoría que está acá adentro. Vamos Álvarez no tenemos toda la mañana._
Álvarez:_ Que le voy a explicar a usted. Usted no puede hacer nada._
Gutiérrez:_ Álvarez terminemos con las vueltas, el juez ya lo condenó, lo están esperando para liquidarlo. Vamos hombre, apúrese._
Álvarez se da vuelta, descuelga el teléfono y comienza a marcar. Pasa unos segundos y corta. Gutiérrez lo mira y le dice:
Gutiérrez:_ ¿Te arrepentiste?_
Álvarez:_ No se si querrá escucharme. _
Gutiérrez:_ Entonces vamos y no me hagas perder más tiempo._
Álvarez:_ No, espere._
Álvarez comienza a marcar y espera. Al otro lado del teléfono se oyen varios tonos hasta que finalmente atiende el contestador:
Contestador:_ Usted se ha comunicado con el 49517328 en este momento no podemos atenderlo, deje su mensaje y lo llamaremos pip._
Álvarez:_ ¿Vieja? ¿Estás ahí? Viejita si todavía hay algo de amor en tu corazón buscá la verdad. Yo no lo maté. Fueron ellos, los de la asociación. Esos hijos de puta. Descubrimos al gerente de la asociación en algo raro pero tienen comprado a todo el mundo. Hasta mi abogado estaba con ellos pero todo lo que dije fue verdad. Nos amenazaron, lo mandaron a matar y me culparon a mí. Que la muerte de papá no sea en vano. Te amo vieja, hasta siempre. _
Corte al interior de una casa. Por el pasillo se acerca un hombre de unos 55 años pelo canoso, piel bronceada, bata de seda y pantuflas. Entra en un dormitorio donde hay una cama matrimonial. Recostada sobre ella semi desnuda tapada con una sabana, se encuentra una mujer de unos 50 años.
Hombre:_ Querida, tu hijo te dejó un nuevo mensaje. Una vez más insiste con sus locuras de que matamos a tu marido._